Domótica y Seguridad

Un seguro de tranquilidad

Cuando hablamos de seguridad y domótica se nos viene a la cabeza la idea de instalar un sistema de vigilancia dentro del hogar pero la seguridad domótica abarca aspectos como la protección para nuestra familia, para nuestra oficina y para nuestros bienes.

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Seguridad y control en nuestra Smart Home

La seguridad en casa es algo que a todos nos preocupa, sobre todo cuando estamos dentro y se produce una intrusión. Sin embargo, la mayoría de los robos se producen por el día y sin planificación previa, por lo que las medidas disuasorias pueden evitar muchos intentos.

Para ello podemos instalar una alarma de hogar con sus correspondientes sensores para puertas y ventanas y con o sin cámara de seguridad. Cuando buscamos un sistema para nuestra casa vemos que el mercado de las alarmas está dominado por grandes empresas que cobran una cuota por “cuidar del sistema” y llaman a la policía en caso de detección. Sin embargo, con la llegada de la casa inteligente, la compra e instalación de un sistema de alarma se convierte en algo sencillo que nos proporciona la independencia necesaria de estas empresas y, por supuesto, nos libra de sus cuotas.

Al fin y al cabo, si cuando se produce una intrusión la empresa de seguridad lo primero que hace es llamarnos para comprobar si es real o no, de forma que si es real ellos llamen a la policía, con lo que de alguna forma estamos añadiendo un intermediario que en una casa domótica podemos eliminar. Es decir, la alarma nos notifica a nuestro móvil (y a otros móviles también) y somos nosotros los que llamamos a la policía, así de sencillo. Sin cuotas.

Mejor aún, mediante la domótica en casa podemos instalar cámaras allí donde queramos, ya que se conectan mediante WiFi a nuestra red domótica doméstica, con lo que obtendremos pruebas del asalto con las que podamos denunciar los hechos. Es más, las empresas que cobran una cuota por ello instalan cámaras, pero deben recibir las imágenes que emiten y procesarlas, lo que implica un retraso en la comprobación de la intrusión. En una casa domótica la transmisión de imágenes es inmediata si estamos conectados a nuestra red WiFi, y la grabación la podemos hacer en nuestro móvil, en una tarjeta de memoria en la propia cámara e incluso en un dispositivo de grabación conectado a nuestro router.

Además, la empresa de seguridad por cuotas no conoce nuestra casa como nosotros, ni tiene la agilidad necesaria para cambiar una cámara ip de sitio si hacemos un cambio en el mobiliario o si tenemos una necesidad temporal para vigilar una determinada ventana, por eso la flexibilidad que nos permite un sistema autónomo de alarma en el hogar es muy interesante y bastante más económico.

En nuestra opinión basada en la experiencia, destinar el coste de las cuotas mensuales a mejorar la seguridad instalando mejores cerraduras, más sensores, cámaras, e incluso contratando un mejor seguro de hogar, compensará con creces la necesaria inversión inicial. Sobre todo porque debemos tener en cuenta que el coste del sistema de seguridad instalado por las empresas especializadas se paga a cambio de una permanencia que en el caso de un sistema independiente no existe. Y no son pocos los que acaban vendiendo en conocidas webs de segunda mano los equipos para recuperar algo del dinero que dicha permanencia les supuso cuando cambiaron de compañía.

Pero aquí viene lo mejor, nuestra nueva “Smart House” será capaz de contarnos lo que ocurre porque al sistema de alarma de hogar le añadiremos sensores de humedad (se acabó sufrir por si hay una rotura cuando estamos fuera), de incendio (indispensable), de gas (por si hay un escape). Con esa información, desde cualquier parte del mundo con conexión a Internet podremos activar las medidas disuasorias o de emergencia que impidan un desastre mayor, tal y como vamos a poder leer en los apartados de climatización e iluminación.